
Debemos reconocer con absoluta honestidad que tildar a Dante de “joven promesa” o “hijo prodigio del rock”, a estas alturas, aburre soberanamente; así como leer dichas calificaciones en “casi” todas sus entrevistas. El periodismo especializado parece empeñarse en este tipo de distinciones que nada tienen de honoríficas y se repiten hasta el hartazgo, por ese motivo, no caeré (o al menos lo intentaré) en ese recurso tan poco original. Dante sin más, que no es poco decir; tras su actuación en Cosquín Rock se prepara para la entrega de los premios Gardel que se celebrará el próximo 26 de marzo en la urbe porteña.
Mas allá del encomiable talento de grupos como Rage Against the Machine o Beastie Boys no podemos negar –nos guste o no – que Eminem le puso rostro al hip hop blanco convirtiéndolo en un negocio multimillonario. Sin duda, noventa millones de copias vendidas alrededor de todo el mundo, es una prueba irrefutable de ello.
Sin embargo, es de justicia admitir que Dante, tras su densa trayectoria, se convierte en el referente latinoamericano más relevante de este movimiento urbano. “El Apagón”, su segundo disco en solitario, cuenta con colaboraciones de la talla de Tony Touch y Julieta Venegas, con una calidad de producción al nivel de los más reconocidos beatmakers americanos y como si esto fuera poco, está nominado como mejor disco rock en los Premios Gardel 2008.
“Hice el disco más asesino de mi vida – explica Dante - Busqué la simpleza y dejé el espacio para que cada cosa suene en su lugar”. Algo que sin duda queda reflejado en sus trece canciones.
Tras cinco años de silencio musical, decide regresar a los escenarios con “El Apagón”, una fusión de hip hop y reggeaton con cierta estética urbana, que refleja su lado más combativo.
Mas información: www.eldante.net